sábado, 28 de agosto de 2010

Mi regalo de cumpleaños




Hola a todos,

En Julio celebramos mi primer cumpleaños en Australia. Yo pensaba que por estar cabeza abajo quizá podría cumplir uno menos, pero nada de eso; de la misma forma que el agua se va por el desagüe igual que en el hemisferio norte, yo cumplí 32 primaveras como hice en Formentera el año pasado, solo que con abrigo y un poco más lejos. Por supuesto fue un cumpleaños diferente, estuvo bien porque hice turismo en la city, pero también fue un poco triste porque estaba sola y lejos de la gente que quiero. Por la noche Edu y yo salimos a cenar y entonces me dio mi regalo:

Un fin de semana en Hunter Valley!! Una zona vinícola situada al sureste de Australia bañada por el río Hunter, uno de los más importantes del país. Con una extensión de 160 Kms, es el destino turístico más importante del estado de New South Wales (NSW) y está plagado de bodegas, viñedos, restaurantes y hoteles con muucho encanto :-)

El hotelito tenía, cómo digo, mucho encanto. Las habitaciones eran unas cabañitas que daban directamente a los viñedos y justo al lado estaba la bodega, un restaurante que tenía al lado un PUB y una tienda de vinos. La visita incluía una ruta por la bodega y una cata. Por la tarde hicimos otra ruta con un minibus que nos llevó por unas cuantas bodegas y en cada una hicimos una cata, pero de unos 8-10 vinos cada una. Como podéis imaginar, a mí me gustaron más los primeros pero esto puede ser porque en los últimos ya no me tenía en pie.  Después de la visita nos dijeron que todos los vinos que habíamos probado estaban a la venta, y claro, en ese estado de embriaguez te quieres comprar hasta la bodega, así que compramos unas cuantas botellas para tener en casa y llevarlas en caso de BYO plan.

El domingo antes de volver a Sydney dimos un paseo en caballo por el valle, que nunca lo habíamos hecho y pensamos que era ese fin de semana o nunca. Toda una experiencia, sobre todo si el guía es una mezcla entre Cocodrilo Dundee y Sean Penn pero sin un solo diente, para resumir, muy muy local. Durante el trayecto le hicimos unas cuantas preguntas sobre los caballos, cosas que habíamos visto que hacían antes de montar y nos llamaban la atención, pero nada, todo fue inútil, no entendimos ni una sola palabra. Y mira que yo ponía atención, pero nada, era como si hablase otro idioma, quiero decir otro diferente del inglés, ja ja ja! Al final hice un último intento preguntándole si había serpientes en la zona y me dijo que en verano muchas, pero en invierno no porque están, como su propio nombre indica, ivernando. Yo me sentí feliz, no solo por haberle entendido, sino porque estamos en invierno :-O) ...Y es que el tema de los acentos no se puede obviar. En Sydney vive gente de todas partes, no deja de ser una mezcla de culturas, de acentos, y al final cada uno tiene el suyo y entre todos nos entendemos, pero cuando encuentras alguien de la Australia profunda, ahí la cosa cambia. Y si encuentras alguien de Nueva Zelanda, olvídate, es misión imposible..

Los vinos de Australia son muuy diferentes de los españoles, y si, me atrevo a decir que me gustan más. Son vinos muy jóvenes, con sabores y olores muy muy frescos. En el caso de los tintos casi siempre tienen sabores a frutas, a flores, a especias, pero muy suaves, los colores son granates oscuros y no son tan opacos como los españoles, son más aguados, a mí me gustan muchísimo. Los blancos son también muy afrutados y claros, algunos casi transparentes. Los vinos dulces de postre son increíbles. Supongo que los entendidos en vino estarán en contra de esta teoría porque aquí no hay esa cultura de vino con solera que descansa en barricas de roble por no sé cuántos años, aquí si quieren que el vino sepa a madera le ponen virutas, y antes de embotellarlo lo tienen en unos bidones enormes de acero inoxidable, ni una sola barrica, por eso algunos españoles por aquí dicen que son vinos muy artificiales pero todo es cuestión de gustos..  Ahh.. Y una cosa curiosa, nada de corchos! Aquí las botellas se cierran con tapón de rosca, y ni rastro de esa teoría de que el corcho ayuda a que el vino respire ni nada de eso.. Raro, no? Así terminó el fin de semana de mi cumple en Hunter Valley.

Una última cosa sobre los vinos, sus precios: Son bastante más caros que aquí, digamos que no encuentras nada por debajo de $18-20, si quieres uno con un poco de nombre sube bastante. Las cervezas cuestan también entre $6 y $8, así que bastante caro. 


También debemos hacer una entrada sobre los precios en Australia, que vaya precios....


Un beso a todos, me voy a dormir :-)





4 comentarios:

  1. Marta, me ha encantado conocer un poco mas de Australia a través de tus ojos. Sigue contandonos cosas, seguro que algún día, cuando mis niñas sean mas mayores, hagamos una escapadita para conocerlo. Mientras tanto te seguiré a por Facebook.

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  2. madre mía, pareces entendidísima en vinos!!
    a ver para cuándo nos cuentas tus primeros días de trabajo en Sidney
    se te echa de menos, el sábado nos acordamos muuucho de ti
    un beso!

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  3. Vargas tranquil, que los de la saralee te pagamos un UVA con el Bonus del TSA...

    Cabronaso estás más blanco que Kiril apoyado en el flipchart...

    A ver si follamos más y escribimos menos en el blog! que te pareces al medalles...

    Esto es más denso que las instrucciones de los bonus...

    TODOS SOMO COMITE.
    Equipo engranado+cabra

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  4. No se quien eres Republica Baltica, ni me interesa tampoco, pero esta entrada no la ha escrito Vargas, la ha escrito Lopez y tu comentario me parece totalmente inapropiado. Si no te gusta el contenido del blog o te parece denso, simplemente no lo leas, no creo que nadie te obligue pero por favor, la proxima vez que decidas ser gracioso o estes aburrido, piensa que nuestras familias y amigos leen este blog con la ilusion de tener noticias nuestras y puede que tu comentario no les haga gracia.

    Saludos,
    Marta

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