jueves, 24 de junio de 2010

¿A dónde va esto? No sé pero es gratis...


Se presentaba un domingo soleado y nos decidimos a visitar la ciudad para explorar aquellos rincones todavía desconocidos. Se trataba básicamente de ver la "Opera House" y el muelle de "Circular Quay" desde donde salen muchos de los ferries que conectan la ciudad con el norte de ésta. La verdad es que no nos lo hemos planteado seriamente pero imaginar ir al centro a trabajar cada día en ferry... Buena forma de empezar el día ¿no? Siempre que no llueva a mares como hoy claro!

Bueno pues cual jubilauta y con mucho desconocimiento encima propuse a Marta coger uno de esos ferries que eran gratis. "Nos damos una vuelta en el barquito o qué?" le dije. Ella contestó, "bueno, vale". Se fue formando una cola importante y nosotros entre risas bromeábamos sobre el destino del viaje. Fue cuando embarcamos que nos hicimos con un flyer y adivinamos que nuestra próxima parada seria nada mas y nada menos que "Cockatoo Island". Acojona eh? un pelín al principio, no nos engañemos! Piensas..."a ver la islita dónde cae que yo soy de los que me mareo cuando leo algo en el coche". Porque "Cockatoo Island" suena a que está donde Cristo perdió las alpargatas! Por lo menos para mi. A nuestro favor cuenta la isla sólo está a unos veinte minutos en ferry así que disfrutamos de una travesía de lo más tranquila y con unas vistas privilegiadas sobre la ciudad. Resulta que se celebra la 17a "biennale" de arte contemporáneo en Sydney y uno de los actos era revestir esta isla con exposiciones de este tipo. Muy buena idea porque esta isla, para el que no lo sepa como era mi caso hasta que me subí en el barco de Chanquete, fue una cárcel imperial primero, una escuela industrial, un reformatorio y un astillero al final. En ese orden. Tras cesar la actividad industrial en 1992 y pasar unos años en el abandono fue comprada por el ente marítimo de Sydney que la ha convertido en sala de exposiciones, museo y un cámping. Sí, sí hay un cámping localizado en medio de la islita para el que quiera revivir el pasado. Y digo esto porque cuando bajas del barco tienes la sensación de dar un salto atrás en el tiempo.

La exposición como tal, digamos que no nos marcó para el resto de nuestras vidas, pero sí dejó algunos momentos memorables como la representación de Fidel Castro en cera durmiendo en una cama. Se le hinchaba el tórax cuando cogía aire y se movían los pelos de la barba al respirar...Que impresión! Yo por si acaso guardaba medio metro de distancia no fuera caso que se levantara y me metiera en la trena. Al lado del Comandante teníamos a Mao y al primo de Stalin. Digo primo porque se le parecía en el blanco de los ojos. Este no se lo curraron mucho. Dijeron "a ver este que hacemos con la cera que ha sobrado?" Y le pusieron Stalin como le pudieran haber dicho Zlatan...

Lo mejor de la jornada fue el picnic en manga corta sobre el césped y poder disfrutar del sol y la buena temperatura que gozamos en este invierno "down under". Aunque en mi opinión lo que no tiene precio es disfrutar de los planes imprevistos! Quién nos lo iba a decir cuando le pregunté a Marta: "cogemos el ferry?" Y ella contestó "bueno, por qué no?".

1 comentario:

  1. Jua jua jua.... cockatoo island!!! madre mia willy, quien te lo iba a decir... si tiene nombre de lo que van diciendo los camellos pakis en el raval "Coca , tú ?"
    Por cierto, no te permito que te metas con el Zlatan, ahora nos lo vamos a tener que enchufar un añito más, así que a muerte con él... Bueno como tú ahora eres de los Kangaroos F.C

    Bueno guapos, a seguir pasándolo bien ... que envidia de fotos tio

    un besote

    ResponderEliminar

All comments will be very welcome! Thank you! :-)